ACCEPT, EL HEAVY METAL ESTÁ VIVO ¡Y PUNTO!

Accept

Arya Blues@aryabluess – El siguiente nivel. Es ese nivel en el que una canción deja de ser un conjunto de melodías y sonidos, para convertirse en el botón que pulsa un recuerdo pasado. Una vivencia inolvidable. Eso sólo lo consiguen unas pocas, como “Balls to The Wall” de Accept. Tres segundos de riff, y estamos dentro de un oscuro pub escondido, agitando nuestra larga y joven melena hace nada menos que diez años, escuchando la icónica voz de Udo Dirkschneider.

Hace apenas un mes que Accept pisaba Madrid para presentarnos su último trabajo “The Rise of Chaos”, el cuarto disco producido tras la incorporación del gran Mark Tornillo, que después de casi dos horas y media de concierto, dejó claro que a su voz no le falta ni uno y que sus cuerdas vocales están perfectamente ajustadas.

La tarde comenzaba un tanto tranquila, esperando a las puertas de La Riviera no había reunidas ni ochenta personas, y yo decepcionada pensando que las malas lenguas tenían razón. Esas que dicen que el Heavy Metal está muerto. Pero simplemente habíamos sido demasiado puntuales. Media hora después de abrir las puertas, mientras “Night Demon” ponían sobre la mesa su escandalosa energía, la sala se llenó hasta los topes. Sí, éramos el agua de esa isla.

Los californianos nos sorprendieron, y siendo solamente tres miembros en la banda fueron capaces de mover hasta el último pelo de la sala con su “Heavy Metal Heat”. Habiendo reunidos los fans más clásicos, Jarvis Leatherby no se equivocó al tocar “Wasted Years” de Iron Maiden, culminando un show brillante junto con sus compañeros Armand Anthony (guitarra) y Dustin Squires (batería).

En medio de la sala, esperábamos ansiosas la aparición estelar de la “nueva” formación de Accept con los míticos Wolf Hoffmann y Peter Batles. Mark Tornillo, y los últimos en unirse a la banda, Uwe Lulis a la guitarra eléctrica y Christopher Williams a la batería. Aunque gran parte del setlist lo dedicaron a su nuevo trabajo, los fans lo tuvieron claro y acudieron con los deberes hechos, oyéndose cánticos durante las dos horas y media.

Abrieron con “Die By The Sword” rodeados de una escenografía muy representativa. Una central nuclear a punto de explotar y provocar el fin del mundo, bajo una cantidad innumerable de luces y humo muy 80’s. Al puro estilo Stephen King. Tocaron temas clásicos como “Restless and Wild” o “London Leatherboys”, uno de sus temas más “controvertidos” y criticados en la fecha de su publicación y con el que se dieron a conocer en países como EE.UU.

Un maravilloso y sólido Mark Tornillo que mantiene una voz fuerte y equilibrada sin un ápice de aparente cansancio. Hoffmann y Peter, gozan de su química en el escenario haciéndonos disfrutar por encima de las expectativas. El guitarrista principal, famoso por su blanca y perfecta sonrisa llena de buen rollo y que traspasa pantallas, además, nos deleitó con su maestría musical que ya había demostrado en su trabajo instrumental, “Classical”.

Después de varios temas actuales, La Riviera vibró en la lucha de instrumentos donde Batles manejaba el bajo con precisión lanzando notas de poder.

Los himnos de Accept, sonaron en la segunda mitad del show. Desde “Neon Nights” hasta una de las canciones precursoras del thrash metal, “Fast as a Shark”, pasando por “Up to the Limit” o mi tema favorito “Midnight Mover”.

Ni un alma dejaba de saltar en los últimos minutos. El público se miraba, se sonreía y hacía piña, algo que ocurre a menudo en conciertos de metal clásico y que emana magia. En el bis, escuchamos “Metal Heart” y la esperada “Balls to the Wall” donde el estruendo se multiplicó por diez. Nadie quería irse a casa. Durante las últimas notas, una de mis compañeras desapareció y es que tenía que cumplir su objetivo una vez más, conseguir el setlist ¡Y lo hizo!

Quizá uno de los conciertos más completos, fluidos y bien ejecutados que he vivido en los últimos tiempos. Quien diga que el Heavy Metal está muerto, es porque no ha visto a Accept tocar en directo.

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