DE CÓMO LUCHAR CONTRA EL FRÍO O HACERLO TU ALIADO

luchar contra el frío

Lexie Arien@nezat – El frío del invierno no sólo provoca grietas en los labios y reseca nuestras manos. El cabello sufre más de lo que pensamos. En verano nos resguardamos con la ayuda de unas gorras chulas o con protectores solares. Cuando llega el frío, debemos actuar de la misma forma.

A medida que avanza el invierno, las temperaturas bajan y provocan un efecto vasoconstrictor en el cuero cabelludo. Esto quiere decir que el gran circuito venoso que recorre nuestro cráneo no funciona al cien por cien. Ni la sangre circula como debería, ni las glándulas sebáceas trabajan tanto. He aquí el motivo de los famosos problemas de caspa, picores e incluso de la falta de hidratación en nuestro cabello durante el invierno. Si hay algo que nos ayuda a congelarnos algo más despacito son los gorros, grandes aliados para nuestras cabecitas en esta época.

Ponernos un gorro nos puede parecer en ocasiones incómodo. Sobre todo, por el peinado. “Adiós a las ondas que tanto me ha costado hacerme” o “los pelos que se me quedan cuando me lo quito” son los pensamientos que nos recorren la cabeza. Para todo hay solución, y te enseñamos algunos peinados súper sencillos para lucir con esta prenda.

Una trenza desecha por ejemplo. Mil opciones de llevarla: A un lado, sobre la nuca o incluso una a cada lado dando un aire más divertido al look. Además, recuerda que la trenza evitará enredos con fulares o rachas de viento.

Si te apetece algo más bohemio una coleta baja es ideal. Recoge la coleta hacia dentro sin llegar a ser un moño. Algo desecha lucirá aún mejor.

Y para esos cortes bob o algo más cortos como los pixie, no hay nada como colocar esta prenda estratégicamente. Ladeado o incluso caído hacia atrás dejando algo de cabello a la vista.

¡Sí, sí ya sabemos que los gorros pueden provocar encrespamiento! Pero no es el fin. También podemos optar por unas orejeras o turbantes que nos darán algo más de libertad a nuestro cabello.

Otro factor que afecta a nuestro cabello es el calor de las calefacciones. Podemos pensar que una vez entremos en calor el problema se evapora, pero no es así. El pelo se reseca muchísimo con el calor indirecto, lo vuelve más frágil, facilitando que se rompa o pierda volumen. Recuerda usar protectores térmicos o productos como el aceite de sésamo, el argán o el aguacate para combatir el frío y evitar que nuestro cabello sufra. Además de lo anterior, es muy recomendable masajear nuestro cuero cabelludo cada día para activar el riego sanguíneo de la cabeza.

¡Ojito a lxs apasionadxs del snowboard, el esquí y las zonas con mucha nieve! La radiación ultravioleta a tan bajas temperaturas puede incluso provocarnos ampollas en el cuero cabelludo. Los rayos de sol ganan fuerza al reflejarse en el blanco de la nieve, por lo que las consecuencias pueden ser aún peores.