LAS LUCES Y LAS SOMBRAS DE SEVENTY SEVEN

seventy seven

Arya Blues @aryabluess – Su historia con Seventy Seven empezó mucho antes de lo que ellos mismos pensaban. Con los primeros discos de vinilo de los años 60 y 70, colocados cuidadosamente en la estantería de “Papá Valeta” dispuestos a ser descubiertos por Armand, el mayor de los hermanos: “Iba cogiendo, miraba la portada, y no tenía ni idea de lo que era eso. Recuerdo, que ponía Pink Floyd. A lo mejor era el “The Dark Side Of The Moon”, el prisma y tal. No entendía, pero me gustaba”.

A su lado, LG Valeta, cuya pasión por la época va más allá de lo puramente musical: “Mira como vestimos. A mi, me gusta la estética. Veo fotos y considero que es más estético, y no sé decirte por qué”. Efectivamente, ambos (sentados frente a mi) visten pantalones acampanados que casi cubren por completo unas desgastadas botas camperas, y el mismo corte de pelo que David Gilmoure llevaba en 1974. En un intento de buscar el “Factor X” de este amor incomprendido, Armand llega a la conclusión de que: “Con lo primero con lo que empiezas a apreciar la música, te queda”.

Como todos los melómanos, antes de encontrar su identidad, me cuentan que pasaron por diferentes etapas: “Hubo una época que yo escuchaba más Flamenco, Rumba…, y éste escuchaba Ska, Reggae… O sea, imagínate la variedad”. Sin embargo, cumpliendo con la tradición del legado “hermano a hermano”, acabaron compartiendo: “A mi me dio épocas de todo. Desde “Queen” hasta la época de Death Metal y Black Metal. Y él también, entonces era como ¡Claro íbamos a la par!”. Un camino común que les ha servido para el labrado de una amplia cultura musical, imprescindible para la estructura básica de “Bright Gloom”, su último álbum.

La atmósfera para hablar del tema no puede ser mejor, pues nos encontramos en el “El Cuervo Store”, rodeados de una mesa de sonido maravillosa, tecnología “vintage” y vinilos que guardan la mágica historia de la música. “Bright Gloom”, se ha grabado completamente en directo. Ellos lo tienen claro: “Todo queda mucho más directo, más natural, más espontáneo”. Y aunque se comenta el hecho de que se puedan dar ciertas imperfecciones: “La gracia es intentar parecerse lo máximo posible al directo. Y es así o incluso mejor. Luego el directo tiene eso: la gente, que todo se crece un poco más…”.

Pero para Seventy Seven, es tan importante grabar juntos como hacerlo con el método analógico, que en esta ocasión les ha permitido crear un álbum 100% a su gusto, con ese “algo especial” que llevan buscando desde los inicios de la banda: “Nosotros. Sobre todo mi hermano y yo. Somos muy enamorados del sonido añejo de discos de sobre todo de finales de los 60. El 69 y los 70 sobretodo”. “Es que somos muy frikis”, me cuenta LG entre risas.

En discos anteriores ya habían grabado en analógico, pero la postproducción en digital les había eliminado ese ruido característico. Por eso, en esta ocasión han querido buscar un estudio especializado, porque aunque hace apenas diez años que el digital desbancase a lo analógico, es difícil encontrarlo: “Es más tiempo, es más delicado. Un poco más complicado, no todo el mundo sabe hacerlo. Aquí en Madrid precisamente, en Brazil que está en Rivas, con Javier que es un hombre como nosotros, que el ordenador lo tiene por si alguien se lo pide. Pero está lleno de polvo”.

No sólo el resultado les ha llevado a tomar esta decisión, sino que Armand, por ejemplo piensa que: “El disco todavía se disfruta muchísimo más. Porque lo estás palpando. Todo pasa por la mesa, hay los controles de volúmenes, uno se encarga de una cosa, otro de otra. Entonces, todo lo haces manualmente”. LG añade que: “Es como una performance más. Es algo que no habíamos hecho y queríamos toquetear todos los trastos que hay en el estudio y ver que pasa. Cintas y muelles. Para los frikis para nosotros de los equipos es como una orgía”.

Así, nace “Bright Gloom”, el disco menos pensado y más vivido por la banda nacional liderada por los hermanos Valeta. Este último trabajo es buen merecedor de su título, pues resume la dualidad de los temas que lo componen. Una parte ya conocida y elaborada en sus anteriores trabajos (la parte de luces). Y una nueva explorando composiciones más oscuras gracias a la participación de Seventy Seven en un concierto en el que se recrean discos clásicos y en el que escogieron Paranoid de Black Sabbath: “A raíz de eso, como hubo tanto estudio del disco concienzudamente (todos los arreglos de la guitarra, la voz, todos los arreglos de batería), te queda ahí un poco en la sesera. Hacíamos riffs y decíamos ¡Ostia esto sale solo!”

Podremos disfrutar de “Bright Gloom” en esta edición del Download Festival Madrid estrenando nuevo bajista: Dani Martin, fiel seguidor de la banda antes de formar parte de la misma: “Este año han tirado un poco más de la formula con Ozzy y Judas, pero ¡Mola mucho! Y saber que además, vamos con Crisix y Angelus al lado y mola mucho. Somos igual lo más roquero que hay, pero el cartel nacional es que hay bandas muy buenas. Íbamos con Crisix por ahí a girar, teníamos la coña de los Crisixtyseven. Aunque seamos diferentes”.

Después de una larga e intensa conversación, la reflexión sobre el rock de LG es interesante, puesto que finalmente el “Factor X” de la banda es una propuesta totalmente añeja, como el buen vino: “Hay bandas que hacen rock, y ahora más que está el rock revival. Estoy de acuerdo de que el rock no es una cosa para masas sino para el petit comité”. Y con una petición de Armand, me despido de Seventy Seven hasta la próxima: “Si un chaval en Spotify le sale el rock, muchos se engancharían y les molaría mazo. O en el Zara o lo que sea, sonara algo de rock, la gente se engancharía. Hoy en día, la gente tendría que hacer un esfuerzo. Y no se hace. El mainstream suena para consumir. Ya está. La gente ya lo tiene”.

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